Algo en que pensar ¿Paz mundial?
Esta es una entrada especial, ya que si por casualidad estás leyendo esto, te pediré que por favor no compartas esto con nadie, no lo hagas motivo de conversación, en lo posible si crees que hay algo de verdad aquí, quédate con el “sentir” y olvídate de estas palabras, guárdalo para ti como si fuera un regalo. De igual forma si crees que aquí no hay nada de valor, simplemente olvídalo y te pido mis más sinceras disculpas.
Algo que debemos entender la mayoría de los seres humanos es que la “experiencia de vida” “la situación vital de cada ser humano” es única e intransferible, ninguno puede ver la vida, o por lo menos lo que es más evidente de esta, de la misma forma en como otra persona la ve. Esta es una opinión personal y sobra decir que puede estar completamente equivocada, desde la primera entrada que se publicó en este espacio hasta la última que se publicara, nunca ha sido mi intención, convencer a nadie de nada, esto solo es una guía, un poste indicador. Teniendo esto en cuenta, por favor leer con atención.
Quisiera que por favor des una
mirada a tu vida, si un día sales a caminar a la calle, mira a las personas y
pregúntate ¿que ves? ¿Que sientes en ellos? Da un vistazo general a la humanidad,
a tu propia situación, date cuenta como nos dirigimos por esta vida, como si fuéramos
en un auto de carreras a mil kilómetros por hora, sin tiempo para casi
absolutamente nada, sin tiempo para nosotros, sin tiempo para los demás, sin
tiempo para solo sentir nuestra respiración, sin tiempo para sentir nuestro
dolor, sin tiempo para observar las cosas que nos ofrecen a cada segundo, sin tiempo para dejar
de pensar, sin tiempo para ser.
Creemos que avanzamos
exponencialmente, creemos que “el momento es ahora” sin saber realmente lo que
eso significa. Confundimos los avances tecnológicos, con nuestra evolución como
especie. Sin embargo como muchas personas han afirmado, hoy por hoy no somos
más que salvajes con tecnología.
Vivimos acumulando, creciendo
externamente, llenándonos de cosas, vivimos distraídos en las cosas que un día
están y otro día simplemente ya no, en todo lo mutable y perecedero.
En nuestra inconsciencia creemos
que somos seres evolucionados, que estamos en la cúspide de la creación,
inclusive en nuestros pequeños mundos individuales, en nuestras vidas, creemos
que somos el centro de todo, o que simplemente somos islas
flotando a la deriva. Pero lo cierto es que somos parte de un mismo
sistema, una unidad enorme en la cual cabe todo el universo, en el que todos jugamos un papel importante
en esta vida, pero esto no es algo que podamos ver evidentemente con nuestras
percepciones básicas. La completa visión integral es algo que en la mayoría de
los casos se nos escapa, debido a que lo
único que normalmente percibimos es una completa ilusión de separación.
Hemos olvidado lo que somos,
debido a que solo podemos ver nuestra percepción separada de los demás, de las
cosas, de los demás seres con los que
compartimos en los reinos animales y vegetales, creamos una identidad, “soy
juan” soy piloto” “soy policía” la cual
vamos llenando de cosas, la alimentamos creyendo que así podremos acrecentar y
perpetuar nuestra existencia; vivimos “buscándonos” en las cosas materiales,
vivimos buscando la realización, la satisfacción completa, en los objetos, en
el mundo donde nada es seguro y donde todo llega y se va, pero nunca se nos
ocurre buscar en un lugar que esta tan cerca de nosotros que no podemos verlo.
Dentro de nosotros mismos.
Pero lo único cierto de todo
esto, es que los seres humanos seguimos un camino, el cual parece ir en la
dirección completamente opuesta que la vida misma está siguiendo, que el universo
está siguiendo, que el planeta tierra está siguiendo.
La paz es algo que hoy por hoy escasea
en diversos sentidos.
Todo esto ha estado sucediendo
desde siempre en todo momento, desde el principio de nuestra especia hasta
ahora, de diversas formas, de diversas maneras, los seres humanos hemos vivido
en estados de inconsciencia que atentan completamente contra nosotros mismos,
contra la tierra, contra las demás formas de vida.
Ante la ansiedad y el miedo de no
saber nuestro lugar, creamos enemigos, culpables, inventamos películas; tienen que haber enemigos para que esa “identidad”
pueda proyectarse, para que pueda contrastar; tienen que haber víctimas,
victimarios, injusticias para que esas identidad crezcan y crezcan.
“Es culpa
de los gobiernos”, “es culpa de mi familia, “es culpa de los demás”. Esto
abunda en las conversaciones de las personas. Por supuesto como la histeria y
el conflicto colectivo es nuestro estado normal de vivir, creemos que esto está
“bien” o que es “normal”.
Pero tal y como están hechas las
cosas en este mundo, al final toda forma y objeto está destinado a desaparecer,
a trasmutar, para que nuevas cosas surjan. Entonces cuando nuestra “identidad”
se ve pérdida de nuevo, cuando no hay con que identificarnos, cuando no hay
nadie a quien culpar, aparece entonces la desesperación completa y la locura.
Esta necesidad de buscar afuera
lo que se no has perdido adentro, ha sido la causa de la situación de conflicto
constante en la cual hemos estado viviendo.
No somos la primera especie que a
poblado el planeta y ciertamente no sabemos
por cuanto tiempo continuaremos. Tan solo miremos atrás a los dinosaurios
quienes poblaron la tierra por millones
y millones de años, en comparación con los escasos miles de años que nosotros
llevamos, pareciera que se esfumaron de un momento a otro. Simplemente fueron
huéspedes que cumplieron un ciclo distinto al nuestro, de hecho la única
diferencia entre nosotros y los demás organismos es el ciclo que vida que
cumplimos y la forma como lo desarrollamos.
Hemos vivido buscando adueñarnos
de todo y cuanto podamos creer tener y poseer, en esa misma fantasía, como
vivimos alejados de nuestra esencia, inconscientes, creemos que debemos llenar
algo, creemos que estamos separados, creamos el miedo para fortalecer nuestra
identidad separada, de hecho el miedo es la madre de la mayoria de estados negativos, la ira, el odio, el repliegue. En ese mismo sentido, creemos que
somos dueños del planeta tierra, porque esto nos hace sentir “fuertes”.
Aquello que somos por dentro es
lo que siempre termina naciendo afuera. Observa toda la contaminación del
planeta tierra, simplemente ha sido producto de toda la basura con la que buscamos llenarnos, no es más que la muestra de los grandes conflictos que las
personas llevamos en nuestro interior.
El planeta tierra, nuestro
planeta, es un sistema que coopera, que se vive a sí mismo, con vida,
vegetación, animales, mares, ríos, es un ser que nos otorga hospedaje; el cual ha vivido por mucho más tiempo que
nosotros, y probablemente continúe aquí si llegara el día en que tengamos que
marcharnos.
Este ser contra el cual atentamos, por su propia naturaleza de
buscar el equilibrio, no le importa de vez en cuando quitarse unos cuantos
pelos de encima con tal de que algo nuevo pueda emerger.
Dirige tu atención por un momento
a los animales, esos “seres tan puros” de los que tenemos tantas cosas que
aprender, mira cómo se comportan, ellos no pelean por cosas “banales” si alguno
entra en el territorio de otro, solo chocan,
“luego sacuden sus alas” y se van.
Si tienes una mascota, date cuenta como a ese
ser no le importa absolutamente nada quien seas, no le importa tu personalidad,
tu individualidad, no le importa si eres un doctor en leyes o eres un malvado
asesino, ese ser te recibe al llegar a casa, agita su cola, te ama por el
simple hecho de “ser tu” no porque en realidad espere mayor cosa de ti. De hecho la misión de estos pequeños
compañeros, suele ser la de mostrarnos el significado de amar, pero
lastimosamente ante tal muestra de afecto, nos abstenemos y les damos todo el
amor a ellos, el cual podríamos compartir con otros seres humanos.
Sin embargo cada día hay personas
que se preocupan por esto, a veces sin saber muy bien cómo ni para que, hay
personas que se preocupan por un cambio en este mundo, a fin de que un
desarrollo de “consciencia” pueda emerger, por lo menos al nivel del “qué
hacer” hay personas que se dedican parte de su tiempo a realizar algo que pueda
generar algún tipo de cambio.
Pero ciertamente alguna vez nos hemos preguntado
porque, si en el fondo nadie desea sufrir, si en el fondo muchas personas
queremos paz, ¿porque esto no se ha materializado completamente en esta
realidad?
Una de las tantas razones de que esto suceda de esta forma es que, las
cosas más maravillosas de este mundo, son cosas que nacen de un espacio muy
profundo escondido en nosotros mismos, mucho más allá de nuestra
individualidad. Mucho más allá de nuestra personalidad.
La bondad, la alegría, la paz, la humildad, el
amor, esto no es algo que se pueda enseñar, no es algo que se pueda de igual
forma aprender, por lómenos no en el nivel de las palabras y en la forma
tradicional a la que estamos acostumbrados de aprender/enseñar.
El cambio de consciencia es algo
que nace de cada uno, de cada ser que conformamos esta unidad, no importa que
tan bondadoso parezcamos, no importa cuántos actos de caridad podamos hacer,
siempre que haya algo de negatividad en nosotros, esto bloqueara el camino para
que las cosas más maravillosas puedan ser llevadas al campo del que hacer.
Para entender esto, expondré unos
ejemplos a continuación:
Existen personas que han venido a
este mundo en unas condiciones en las cuales el dinero pareciera que
simplemente llega a sus manos, en las que parece simplemente materializarse
frente a ellos. Entonces en este mundo de las percepciones básicas y de lo banal,
estas personas pueden simplemente perderse en aquello que les ha sido prestado,
así entonces pueden terminar atrayendo a su vida a otras personas igualmente perdidas buscando llenar una "identidad".
Pero no importa cuánto queramos esconderlo,
negarlo o de cuantas cosas intentemos taparnos, somos seres humanos, este hecho
tan simple y la vez maravilloso, tarde o temprano nos termina pasando una
enorme factura emocional por perder la atención a lo que es realmente
importante. Entonces estos protagonistas
cuyo único "mal" ha sido simplemente venir a este mundo sin que el dinero fuera
una preocupación mas, a veces no suelen tener la oportunidad de tener 1 solo
amigo real en sus vidas, tener unas palabras e corazón de una persona a otra, a
veces estas personas renuncian completamente a la posibilidad de tener una
relación real, de un familiar a otro, de un ser humano a otro. Familia sin
amor, amigos sin amor, sin sinceridad. Estas son situaciones que abundan en las
vidas de mucha gente.
¿Entonces acaso tiene algo de malo
ser un magnate y comer en un país diferente cada día?, acaso tiene algo de malo
trabajar para comer lo justo cada día?
Si por un momento no cayéramos en las
absurdas exigencias de nuestra personalidad, nos daríamos cuenta que en
realidad estas situaciones no tiene absolutamente nada de malo. Esto simplemente son eso, situaciones.
Nos encanta ayudar al que
evidentemente lo necesita, nos encanta dar al que menos parece tener, nos
encanta brindar amor al que nos puede dar amor, y de hecho está muy bien y es
normal que esto suceda de esta forma.
Pero ciertamente la mayoría de
actos de bondad en este mundo se mueven más por la “lastima” que por compasión. Es muy fácil creer que hay personas con “menos” que nosotros, es muy fácil
creer que existen personas que necesitan más, aunque en cierto sentido esto puede ser así.
Pero es mucho más difícil
brindarle la mano a alguien que creemos que esta en una mejor situación que
nosotros. Es mucho más difícil pedir para otros y en especial cuando creemos
todo lo que nuestra “mente descontrolada nos está diciendo”.
Como llegar a entender entonces que todo esto
es ilusorio, la verdadera “compasión” es entender que de hecho en el fondo, no
existe ninguna diferencia entre todos los seres humanos, vivimos ciclos de vida
distintos, los cuales están muy relacionados con “equivocarnos” para aprender.
Y aunque esto no tiene nada que ver aquí, cuando logramos vencer la barrera de
las apariencias, cosas maravillosas parecidas a los milagros empiezan a sucedernos.
Hay personas que sin importar la
situación en la que viven, al recibir actos de amor, es como si no estuvieran
acostumbrados, es como si no pudieran creerlo, a veces es como si un brillo
interior emergiera en sus caras incrédulas. De igual forma a veces hay personas
que lastimosamente renuncian todo el tiempo a recibir lo que se le ha entregado.
Mira a tu alrededor y date cuenta como siempre hay personas mucho más cerca de
nosotros a los que nos les brindamos tanta atención, los cuales a veces no
parecen necesitar tanto, que parecen no tener nada que ver con nosotros, pero
en realidad todas esas personas están ahí por una razón que cada uno debe
descubrir por su cuanto, son aquellas personas que más crees que no te
necesitan, las que más te necesitan, son aquellas personas las que más crees
que no tienes nada que aprender, de las que más tienes que aprender, Son
aquellas personas que más te hacen enojar quienes más necesitan de ti.
Sé que en este punto alguien
habrá fruncido el ceño o le habrá nacido un gesto de disgusto, y realmente no
los juzgo, de hecho no pido que crean en estas palabras, no pido que hagan algo
distinto a la forma en como han estado viviendo.
Sé que es difícil comprender esto, es difícil
comprenderlo cuando unos están paseando en su yate en el pacifico y otros
tienen el estómago vacío; es difícil creer en el valor de cada vida, al ver
actos de crueldad a tu alrededor; es difícil comprender que no es más o menos
valioso el “mendigo, el doctor, el abogado”.
Pero en realidad, si logramos escapar de nuestras emociones y
percepciones, nos daremos cuenta, que en realidad no existe un solo ser humano
en este mundo que no necesite una mano de ayuda, no existe una sola persona que
no puedas brindarle algo.
La vida no es una competencia, no
existen personas en ventaja o en desventaja, de hecho, no existe tal cosa como
personas buenas o malas, esto simplemente es el engaño que la mayoría ha
decidido creer. Esto es algo que tarde o
temprano como humanidad deberemos entender y comprender si queremos continuar nuestro camino y alinear
nuestras vidas con algo mucho más de valor. Si la humanidad ha de perdurar, no importa si
yo y quienes leen esto ya no están aquí
para verlo, es algo que tendrá que
suceder y sucederá.
Esta es entonces una invitación
un poco distinta, bien puedes “hacer cosas” tal como lo he dicho de diversas
formas, bien puedes: lograr, alcanzar, ayudar, creer; bien puedes dar de tu
dinero si eres valiente para hacerlo, de tu tiempo, de tu amor, de tu bondad. Pero las cosas más importantes, las más maravillosas, solo pueden nacer desde
una transformación y crecimiento interno. Si tal cosa como la paz es posible en
este mundo, la paz es algo que primero debemos encontrar en nuestro interior,
el amor es algo que primero debemos encontrar en nuestro interior. Las cosas
más importantes en este mundo y con eso me refiero a absolutamente todo, no
pueden nacer si no existen primero en nosotros.
Siempre ten muy en cuenta que el
“como” será mil veces más importante que
lo que termines haciendo al fin y al cabo.
Esta ha sido mi opinión personal
y sobra decir que puede estar completamente equivocada, pero si crees que hay
algo de verdad en esto, si crees que hay algo que se puede hacer, ¿que estarías
dispuesto a hacer desde tu posición?
Mira muy bien tu vida, mira muy
bien aquello que se te ha sido entregado, tanto lo agradable como lo
desagradable, ¿que estás dispuesto a hacer para trasmutar todo eso en la mejor
versión de la realidad que puedas crear? Vive tu vida, tal y como se te ha
entregado, pues es solo atraves de ella, que podrás crecer, solo es atraves de este paso que estamos dando que podemos avanzar, no importa qué edad tengas,
no importa la situación estés viviendo, mira a tu alrededor, esto es lo que necesitas.
Muchas gracias por su atención,
les deseo un buen día y una buena vida.

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